
Piezas únicas
Creada para proyectos individuales y no para escala



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Poltrona Renata
El Renata nació de un encargo puntual y casi íntimo, Sergio Rodrigues lo diseñó en 1996 para el pequeño cine en la Hacienda do Cachoeirão, en el sur de Minas Gerais.
Se fabricaron solo 14 piezas para la clienta, más una para el propio archivo de Sergio, cuya estructura quedó incompleta en el depósito de su estudio durante años hasta que, fotografías de época encontradas en el Instituto Sergio Rodrigues y la estructura remanente permitieron rescatar el proyecto, que solo entonces llegó al mercado.
El nombre es un homenaje personal con el cual Sergio bautizó la poltrona en referencia a su amiga Renata Aragão, directora ejecutiva del Instituto Sergio Rodrigues.
Con estructura en freijó natural o tonalizado, la pieza apuesta por el contraste entre la madera maciza y la tapicería y tiene en el respaldo inclinado, que sigue las curvas del cuerpo, su principal invitación al descanso.
El Renata es un buen ejemplo de cómo Sergio trabajaba en escala íntima cuando el proyecto lo pedía, una pieza pensada para un único ambiente, que décadas después adquirió vida propia como objeto de deseo del diseño brasileño contemporáneo.